El proyecto 'Redes Invisibles', liderado por la Universidad de Sevilla, estudia cómo los vínculos de dependencia, colaboración y patronazgo que existían en vida quedaron reflejados y se mantuvieron en el ámbito funerario
El culto funerario del Reino Antiguo egipcio (2650-2130 a.C) no fue únicamente una práctica religiosa, sino también un espacio en el que quedaron reflejadas las relaciones sociales y de interdependencia que existían en vida. Esta es la hipótesis de partida del proyecto 'Redes Invisibles: patronazgo en el culto funerario del Reino Antiguo', liderado por la Universidad de Sevilla y financiado por el Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.
La investigación, dirigida por el profesor Raúl Sánchez Casado, pone el foco en las personas que hicieron posible el funcionamiento de estos cultos: quiénes fueron sus oficiantes, cuál era su posición socioeconómica y qué vínculos de dependencia, colaboración y patronazgo establecieron con los individuos a quienes servían.
La hipótesis de la iniciativa parte de que estas relaciones no se generaban necesariamente en la necrópolis, sino que eran vínculos establecidos durante la vida que quedaban reflejados en el espacio funerario y continuaban teniendo relevancia en relación con el más allá.
La tumba se convertía así en un espacio destinado a preservar la memoria del difunto y de su familia, pero también incorporaba a personas de su entorno, como sirvientes, amigos "o colegas". Estos individuos aparecen representados en la iconografía de los monumentos y pasan a formar parte del sistema funerario asociado al difunto.
Esta representación tenía un doble objetivo. Por un lado, contribuía a mantener la memoria del grupo y de las relaciones que lo habían conformado durante la vida. Por otro, permitía integrar simbólicamente a estas personas en el séquito del difunto en el más allá, donde debían proveerle de aquello que necesitara.
"De este modo, el sistema establecía una relación de reciprocidad. El difunto se aseguraba un séquito que cubriera sus necesidades en el más allá, mientras que las personas representadas quedaban integradas en el sistema de la tumba y obtenían una oportunidad de perpetuar su propia memoria, una posibilidad que probablemente habría sido mucho más limitada de forma independiente, ya que disponer de una tumba decorada estaba al alcance de muy pocos", explica Raúl Sánchez Casado.
En este sentido, la contribución al culto funerario, tanto física como simbólica, permitía mantener y recrear los lazos de interdependencia existentes dentro de la comunidad.
En el marco del proyecto, el equipo ha realizado trabajo de campo en Egipto con el fin de documentar monumentos poco conocidos, inéditos o solo parcialmente publicados. Durante la misión, en la que también han participado el investigador Iker Fresneda Pérez y la fotógrafa profesional Patricia Mora Riudavets, se han visitado varias necrópolis de la región conocida como Egipto Medio (la zona geográfica del país situada entre el sur de El Cairo y el norte de Luxor).
Entre los enclaves estudiados se encuentra la necrópolis de Gebel el-Teir, donde la misión de la Universidad de Sevilla ha sido la primera en trabajar en la tumba de Iimery en más de cuarenta años. El objetivo de esta campaña ha sido llevar a cabo una documentación exhaustiva tanto de este monumento como del resto de tumbas de la necrópolis, muchas de las cuales permanecen inéditas, con vistas a su futura publicación y puesta en valor para la comunidad científica.
Tras los trabajos en Gebel el-Teir, la misión se ha desplazado a la necrópolis de El-Hawawish, en la región de Sohag, para estudiar las tumbas subsidiarias vinculadas a miembros de la élite local, cuyos ocupantes mantuvieron estrechas relaciones de dependencia y patronazgo con sus benefactores.
Finalmente, la campaña ha concluido en la necrópolis de El-Hammamiya, para comprender las complejas relaciones sociales que articulaban el culto funerario. El estudio de este conjunto permitirá profundizar en los vínculos existentes entre el personal encargado de los cultos y los patronos que los financiaban, una cuestión central para los objetivos científicos del proyecto.
Como apoyo a esta investigación, el proyecto cuenta con InvNet, una base de datos de acceso público que reúne información sobre monumentos, escenas funerarias y oficiantes representados en las tumbas del Reino Antiguo.
La herramienta permite organizar y analizar estos datos para reconstruir las redes sociales relacionadas con el culto funerario. Su estructura jerárquica facilita la consulta de monumentos, escenas y actores cultuales y permite poner en relación a las personas representadas con los espacios y actividades en los que aparecen.
La base de datos continúa ampliándose progresivamente con nuevos registros. La incorporación de nuevos monumentos, escenas y actores permitirá ampliar la reconstrucción de estas redes y profundizar en el conocimiento de las relaciones sociales vinculadas al culto funerario durante el Reino Antiguo.
