La iniciativa, en la que trabajan la US y la Asociación Hombre y Territorio dentro del programa MedCoral, conectará 600 kilómetros de poblaciones de coral en el mar de Alborán mediante restauración ecológica, micro-reservas marinas y técnicas innovadoras frente al cambio climático
Coincidiendo la celebración del Día Mundial de la Acción frente al Calentamiento Terrestre el próximo 28 de enero, la Universidad de Sevilla y la Asociación Hombre y Territorio (HyT) presentan CoralConect, un proyecto científico que responde a uno de los mayores desafíos ambientales del Mediterráneo: el calentamiento acelerado de sus aguas.
La iniciativa conectará ecológicamente 600 kilómetros de litoral andaluz, desde Cádiz hasta Almería, mediante restauración de arrecifes y la creación de micro-reservas marinas orientadas a reforzar la resiliencia de estas especies frente al cambio climático.
El proyecto cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), a través de la cofinanciación del Fondo Europeo de Desarrollo Regional (FEDER).
CoralConect es una infraestructura verde submarina diseñada para devolver a los corales su capacidad de resistencia, reproducción y adaptación en el mar de Alborán, un entorno cada vez más impactado. Su carácter innovador radica en la aplicación del concepto de corredor ecológico: mediante arrecifes de coral creados a partir de técnicas pioneras de restauración, como el rescate de colonias desprendidas y la siembra controlada de larvas, el proyecto establece “puentes” biológicos entre poblaciones de coral aisladas y en riesgo de desaparición.
“Los corales no son sólo animales bonitos: son auténticos arquitectos del ecosistema marino”, explica Free Espinosa, catedrático de la Universidad de Sevilla y coordinador científico del proyecto. “Su estructura tridimensional da refugio, alimento y zonas de cría a multitud de especies, sosteniendo buena parte de la biodiversidad costera. Cuando desaparecen, el ecosistema entero se empobrece”, argumenta.
A la red se sumará la creación de Micro-Reservas Marinas de Coral, pequeños enclaves de alta biodiversidad que serán delimitados, conservados y monitorizados científicamente. Estas micro-reservas actuarán como núcleos de conservación y reproducción, reforzando la conectividad genética y la resiliencia del corredor
El trabajo, que durará 3 años, se desarrollará en enclaves clave como el Parque Natural del Estrecho, Maro-Cerro Gordo o Cabo de Gata-Níjar, zonas donde los corales aún resisten, pero con un futuro incierto.
CoralConect no es solo un proyecto de restauración, sino también una iniciativa de conocimiento científico. Por primera vez en el Mediterráneo occidental se evaluará de forma conjunta la conectividad genética de los corales, una “huella invisible” que revela su estado de salud y su capacidad de adaptación al cambio climático.
“La pregunta ya no es si los corales están en peligro, sino si somos capaces de actuar a tiempo”, señala Alexis Terrón-Sigler, director científico de MedCoral y y coordinador del proyecto CoralConect, el programa de conservación de corales de HyT. “Los datos obtenidos servirán además como base científica para el futuro Plan Nacional de Restauración Marina, exigido por la nueva normativa europea sobre restauración de la naturaleza” ha explicado.
CoralConect se alinea con la Estrategia Nacional de Infraestructura Verde y con los compromisos europeos de restauración ecológica. Pero su objetivo general va más allá del mar de Alborán: el proyecto nace con vocación de ser replicable en otros puntos del Mediterráneo y de Europa.
En el fondo del mar de Alborán, a pocos metros de las playas más concurridas del sur de España, los corales libran una batalla silenciosa por su supervivencia. Actualmente, más del 35 % de su cobertura ha desaparecido en algunas áreas en apenas una década, como consecuencia del calentamiento del mar y de la expansión de especies invasoras.
En un contexto de crisis climática y pérdida acelerada de biodiversidad, CoralConect se muestra un proyecto cuyo objetivo va más allá de la protección: se trata de reconstruir las conexiones invisibles que sostienen la vida marina de los mares. Un corredor conectivo para que los corales y, con ellos, todo el ecosistema, tengan una segunda oportunidad.
Recolección de larvas en coral. Imagen de Ales Ibáñez Yuste