La titulación de Historia, al tener como meta la explicación lógica del pasado, cumple una función imprescindible para la sociedad, identificando y analizando las tramas de comportamientos humanos específicos que se sitúan en el cimiento de los actuales; el conocimiento histórico es así nuestra única garantía de esclarecer el presente y, en general, las redes causales de las relaciones socioeconómicas y políticas de una civilización. Una mayor profundización permite el reencuentro con nuestras raíces culturales al servicio del necesario afianzamiento de nuestra identidad colectiva. Igualmente, y de acuerdo con ello, lleva a cabo la imperiosa tarea de ser la exclusiva responsable de la recuperación, estudio y difusión de nuestro patrimonio histórico. Pero, además de todo ello, la Historia, como ámbito que promueve el pensamiento y la investigación libres y críticos, resulta un eficaz instrumento de transformación y progreso social.
Uno de los principales capitales del historiador es su profundo conocimiento del pasado y su formación humanística. En este sentido, la titulación de Historia se centra en la formación integral del individuo (madurez intelectual y capacidad crítica) y en la capacitación de personas que trabajan con métodos y técnicas en materias relacionadas con el conocimiento del pasado en sus diferentes etapas.
El plan de estudios de la titulación de Historia está organizado en cinco cursos académicos, que se distribuye en dos ciclos. La carga lectiva global es de 310 créditos, de los cuales 147 corresponden a asignaturas troncales, 31 son de libre configuración, mientras que otros 132 deben ser escogidos libremente por el estudiante de entre las asignaturas optativas que se ofertan.
Es conveniente que el alumno que desee acceder a los estudios de Historia esté formado en las materias de humanidades, ciencias sociales y artes, como Historia del Arte, Geografía, Historia de la Filosofía o Lengua Castellana y Literatura.
Las salidas profesionales de la Historia se encuentran en el campo de la recuperación y puesta en valor del patrimonio histórico, en la enseñanza (en todos los ciclos formativos) y en la investigación. La versatilidad de la formación del historiador hace que se diversifiquen las posibles salidas profesionales (archivos, museos, bibliotecas, arqueología de campo y gabinete, fundaciones culturales, actividades editoriales, instituciones públicas y privadas de asesoramiento, agregaciones culturales, etc.).
| Troncales | Obligatorios | Optativos | Libre Configuración | Proyecto | |
|---|---|---|---|---|---|
| Primer Ciclo | 84 | 0 | 72 | 24 | 0 |
| Segundo Ciclo | 63 | 0 | 60 | 7 | 0 |
| Total | 147 | 0 | 132 | 31 | 0 |